Y la entrada nº 100 no va a ser para las pipas peladas (como cierta ejeana sugirió) ni para la música (porque no sabía por qué decidirme), sino que va a ir por una compañera muy especial, que ha estado conmigo durante 2 años, y que en septiembre del 2007 nos dijo adiós: mi cámara.
La de momentos que hemos compartido y la de recuerdos que me has ayudado a inmortalizar. Algunos no tienen precio como Nuria alabando a su bolso o García bailando en plan pollo, aparte de muchísimo más. Has visitado numerosos bares y discotecas, porque la verdad es que en el fondo has salido de marcha y todo! Has asistido a conciertos, y también has ido de viaje (no muy largos pero...) y has llegado hasta Teruel, Buerba, La Pineda y Salou, Zuera, Ejea, Zaragoza, Barcelona... Has pasado por las manos de mucha gente y has fotografiado a mucha más. Vamos, que para ser una cámara no está nada mal.
Pero llegó el primer día de fiestas de Monzón de este año pasado, y tras hacer una foto a los gandules, no te apeteció encenderte más (pa mi que se te pegó algo de dichos personajes) y en diciembre llegó a casa la que te ha sustituido, una cámara HP blanca (monísima) que ya se estrenó de vicio en Nochevieja.

En fin, aquí quedan estas palabras de despedida. Seguro que vosotros, especialmente los que la habeis conocido, también podeis decir algo, jejeje.