
Pues ya se ve; hoy me he puesto en plan meláncolico y romántico.
Y es que hay que ver lo que cambia la cosa!! Los inicios de las relaciones son lo más precioso que hay! Los nervios de cuándo me llamará, el primer beso tímido en los labios, el roce de dos manos que van al mismo son pero que no llegan a cogerse, el primer te quiero, los pequeños detalles, los mensajes a deshora con un simple te echo de menos, las miradas en silencio, el cosquilleo continuo en el estómago, la incertidumbre y la sorpresa, la sensación de que eres tan feliz que nada ni nadie puede quitarte ese sentimiento, compartir tus cosas, pensar únicamente en una persona... Buf! si es que son un montón de sensaciones increibles! Y lo verdaderamente bonito es que es un sentimiento compartido.
Pero con el tiempo, este tipo de cosas se van degradando: las llamadas son menos frecuentes, los mensajes también... rara vez se hace algo inesperado para demostrarle a esa persona que sigues sintiendo lo mismo que el primer día o incluso más! Y es que las relaciones deben ser constantes, los altibajos nunca son buenos.
Hay veces que nos gustaría recuperar la magia y la ilusión de los primeros días, y si queremos podemos conseguirlo, solo hace falta esforzarse un poquito, y teniendo en cuenta que es un esfuerzo que se hace por la persona que se quiere, no debería ser un "esfuerzo".
Es necesario mantener viva la llama...
"Amar a alguien es comprometerse, es pensar en 3: tú, yo y nosotros (Txus)"




















